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MANEJO DEL HORNO


Primeramente se ha de seleccionar la leña a usar para la cocción, ya que en función de la calidad y características de la leña los alimentos se aromatizarán y adquirirán un resultado característico.

Se hará un fuego en el centro del horno y con la puerta cerrada y los tiros abiertos (puerta y chimenea) se procederá al calentamiento del horno.

Se aconseja que el primer calentamiento del horno sea suave (entorno a 150 ºC durante 45-60 minutos) para que asiente todo el horno.

Los posteriores calentamientos ya dependerán de la cantidad, tipo de alimentos, etc. a cocinar. Suele ser suficiente mantener una temperatura de 250-300ºC durante 60-90 minutos para que el horno adquiera calorías suficientes, aunque de esto también depende la temperatura al exterior y la ubicación del horno (Verano-Invierno, al abrigo del viento, etc.).

El manejo del horno es extremadamente sencillo, ya que mediante el tiro de la chimenea se regula la temperatura interna y mediante el  tiro de la puerta se avivará el fuego.

 

 

Es importante destacar que el termómetro mide la temperatura de la zona de la puerta, y que la temperatura del interior del horno es superior a la que indica el termómetro.

Al igual que para elaborar los platos y cocinar los alimentos, la experiencia en el manejo del horno es esencial..

Una vez hayan desaparecido las llamas, repartiremos las brasas por los extremos del horno, cerraremos casi toda entrada de aire y dejaremos que baje la temperatura a unos 200ºC . En este punto ya se podrá empezar a cocinar. De los ajustes en este punto dependerán de la experiencia adquirida y el tipo de alimento a cocinar (carne, pescado, pastas, repostería, etc.)

 

 

En resumen, no se deben introducir los alimentos ni con el horno demasiado caliente (por encima de 250 ºC) ni  con el horno demasiado frío (por debajo de 100 ºC). Si se ha mantenido la temperatura durante un tiempo adecuado (250-300ºC durante 60 minutos) el horno suele estar preparado para cocinar (salvo condiciones especiales). Solo es cuestión de sentido común.